Pablo y matilde urrutia
Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella.Entonces él la miró, y la vió desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana.Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella s ela devolvía muerta de risa.-
Gabriel García Marquez(El amor en los tiempos del cólera)
El erotismo en la vejez ha sido una temática poco abordada desde el punto de vista psicológico, cultural, histórico y médico.-
Ha existido y existe un ejercicio del poder, por parte de la industria farmacéutica, biomedicalizando la vida e intentanto colocar a la edad adulta y a la vejez bajo el exclusivo dominio de la medicina, en su vertiente de “vejez= carencia=dependencia=enfermedad; formula excelente de crear las condiciones de mercado, anulando el DESEO como elemento de análisis a partir de ciertas etapas de la vida.
Y que no se hable de ello, no quiere decir que no exista. Como lo sabe cualquier profesional, médico, enfermero, psicólogo, fisioterapeuta que trabaje con personas mayores de ambos sexos, con mayor o menor nivel de salud.
Actualmente, la ecuación : silencio-erotismo-vejez se presenta como un retiro natural y fuera de discusión.
Debemos aclarar que estamos separando sexualidad, genitalidad de erotismo, tal como lo marcaba Freud. Una cosa es la genitalidad y otra cosa el erotismo, el placer a través del cuerpo, el propio y el del otro. A veces el tema aparece marcado por el chiste (y su relación con el inconsciente) el del ” viejo verde” que surge como una vuelta d elo reprimido.
La deserotización de la vejez producen la transformación del goce sensual en ternura y cariño, no menos útiles pero sin ..más allá de…
Esta estereotipada representación de la ancianidad, con fuertes efectos en la percepción de la calidad de vida, coexiste con otra que se centra a través de producciones artísticas, literarias y terapéuticas en la creación de espacios para mayores, construídos desde el discurso del envejecimiento activo.
El hombre nace sexuado y erotizado y muere de la misma forma: elije un objeto de amor (homo u heteresoxual) y lo mantiene o no..pero no lo pierde.
¿Como se sentirá una mujer lesbiana que llega a la menopausia y no puede comentar a su medico de cabecera que realiza el PAP de rutina, detalles de su vida personal, para completar sus preguntas sobre , hijos, lactancia, abortos….etc..
¿Que piensa un hombre que desea el calor del cuerpo femenino, aún en la frialdad del trato de la enfermera de turno?
Se han realizados interesantes experiencias al respecto, destinadas a cruzar variables como : depresión, conductas compulsivas, trastornos alimentarios, deficicits cognitivos y mantenimiento de actividades básicas, sensacion de confort y creatividad, en mayores ingresados o no en residencias…
Intentaremos al abordar estos temas sumarnos a los intentos de varios autores por subvertir los mitos y prejuicios vigentes , no solo en relación a los nuevos enfoques sobre la erótica de la vejez, la vertiente abierta por las minorías gays y lesbianas y las interdicciones sexuales que suele imponer el geriátrico como spacio biomedicalizado.-
Bibliografía:
Iacub Ricardo: Erótica y vejez
Salvarezza, L: El fantasma d ela vejez
Lyotard,JF: la condición posmoderna
Long, I : Human sexuality and aging
Kehoe, M: Lesbians over 65: a triple invisible minority(Journal of Homosexuality)




